La tierra nos da vida, pero hoy, más que nunca, nos pide respeto. El cambio climático es una señal clara de que hemos superado los límites de explotación de los recursos naturales. La visión de tratar la tierra y la vida como meras mercancías nos está llevando al borde del colapso.
Desde el área de agricultura sustentable de Xilotl, promovemos una relación de respeto hacia la madre tierra, impulsando prácticas que preserven su integridad.
Recientemente, en un enriquecedor intercambio de aprendizaje en la Escuela Rural de la Misión de Guadalupe en Las Margaritas, Chiapas, 8 hombres y 4 mujeres, junto al equipo de Xilotl, profundizaron en los principios de la agricultura sintrópica. Esta técnica nos acerca a un mundo más sostenible, con una alimentación más saludable y un futuro más respetuoso con el entorno natural.
Durante este encuentro, los integrantes de la Misión de Guadalupe compartieron valiosas reflexiones sobre los “gritos de la madre tierra”, los cuales resuenan con fuerza:
“¡Tengo límites, no puedo satisfacer tu ambición!”
La tierra nos advierte que la explotación sin freno la está agotando. La agricultura y la sociedad extractiva continúan ignorando el agotamiento de los recursos naturales sin tomar medidas para frenar este abuso.“¡Me están dejando desnuda, mi piel se quema y se quiebra!”
La deforestación masiva y el arrasamiento de los suelos exponen a la tierra a la erosión, debilitando sus capacidades regenerativas.“¡Me están envenenando, me tratan como basurero!”
El uso de químicos tóxicos en la industria y la agricultura, además de la contaminación de nuestros ríos, bosques y mares, está enfermando a nuestro planeta.
Es urgente escuchar estos reclamos. Recordemos siempre que la tierra no nos necesita a nosotros, somos nosotros quienes necesitamos de la tierra. En Xilotl, seguimos comprometidos en fomentar una agricultura y una vida rural más saludables, sostenibles y en armonía con el medio ambiente.
