Reflexiones de cuarentena: La infancia y el COVID19

Comunidad Patathé, explicando medidas preventivas del COVID19 a niñas y niños.
Niñas y niños de la comunidad de Las Tazas, realizando sus dibujos y pinturas.

Para el equipo de Xilotl es muy importante aproximarnos al fomento de una cultura de paz, respeto, responsabilidad y valoración de los derechos de los niños, niñas y adolescentes de las comunidades de la Selva Lacandona, Chiapas.

Ante la pandemia del COVID19 desde el 23 de marzo la niñez y juventud han estado fuera de las aulas escolares por el comienzo de la Jornada Nacional de Sana Distancia. Esto ha ocasionado que las niñas, niños y adolescentes de las comunidades con las que trabajamos tengan que adaptarse ante el confinamiento y realizar actividades de aprendizaje a medida de sus posibilidades, pero también enfrentando discriminación al no ser contemplados ante las nuevas modalidades de estudio a través de televisión, radio o internet, pues la mayoría carece de estos medios.

Nos gustaría contar que la vida en comunidad es muy diferente ahora que no hay clases, las niñas y niños tienen que ayudar a sus padres a las actividades cotidianas conforme los roles de género de su familia y su comunidad. Algunos apoyan a sus padres para ir a trabajar la tierra o cuidar su siembra; otros tienen que cuidar a sus hermanos más pequeños, es decir darles de comer, cambiarlos, bañarlos y además tienen que realizar tareas domésticas. Hay varios casos en los que tienen que apoyar a sus padres a ir a vender sus productos o excedentes de su cosecha al municipio de Ocosingo para obtener un ingreso económico. Aquí no se excluye a nadie todos le entran parejo a las actividades, no importa la edad.

Como se puede ver en algunos casos la niñez y la adolescencia tiene que fungir como una persona adulta y terminar las actividades o trabajos que se les encomienda de forma responsable.

Pero no todo es así, cuando terminan con sus responsabilidades se dedican a jugar con sus familiares o vecinos al fútbol, a subirse a los árboles, etc. No tienen contacto con internet o celulares, algunos que cuentan con televisión pueden ver caricaturas. Su espacio de recreación es más sano y libre no se preocupan de si existe o no una enfermedad. Sin embargo, una de nuestras preocupaciones es poder informales de forma correcta, responsable y sencilla sobre la situación actual de la enfermedad del COVID19, sin ocasionar sentimientos de miedo, tristeza o preocupación, sino al contrario que se sintieran a gusto y con la libertad de poder platicarlo y que pudieran expresar lo que sentían. Además, nos ha interesado realizar nuevas estrategias para contribuir a su desarrollo pleno e integral, lo que implica la oportunidad de formarse física, mental, emocional, social y moralmente en condiciones de igualdad.

En este periodo de confinamiento tuvimos la oportunidad de abrir un concurso llamado “PintARTE, dibujARTE y ContARTE desde mi comunidad” dirigido a las comunidades y barrios del municipio de Ocosingo con las que trabajamos, con la intención de que niñas, niños y adolescentes realizaran trabajos de dibujo, pintura y poesía para que expresaran su creatividad, a la vez que ellos/as se sensibilizan, se informan, reflexionan ante el evento coyuntural y se pudieran sumar a realizar acciones preventivas de higiene y cuidado con su familia.

Si la gente usa cubrebocas es porque está contagiada

En las charlas que tuvimos algunos participantes mencionaban: yo me lavo las manos”, “ayudo a mi mamá a hacer la limpieza para que no haya suciedad”, “me siento triste porque no voy a la escuela”. Algunos niños y niñas no sabían los síntomas, o desconocía la enfermedad, pero con la plática pudieron aprender y rescatar el propósito.

Aunque unos niños y niñas tenían información incorrecta esto sirvió para que ellos pudieran entender las cosas verídicas o las incorrectas; otros niños mencionaban yo escuché que si te tocan te puedes morir”,“si la gente usa cubrebocas es porque está contagiada”.

A pesar de todos estos comentarios la niñez que participó no sentía miedo, al contrario, la mayoría lo tomaban a broma.

Mostrando su dibujo, “Quédate en casa”

Sin embargo, se pudo percibir que conforme se fue explicando qué es el coronavirus, cómo se contagia, cuáles son los síntomas, cuáles son las medidas de prevención, ellos fueron reflexionando para tomar medidas con responsabilidad en su casa o si es que salen de su comunidad. Además, se percibió que se sintieron libres e importantes al sentirse escuchados y al no ocultarles información que para ellos es solo para gente adulta.  Se fueron entusiasmados porque querían llegar a casa y compartir con sus hermanos o con sus padres la información y reflexión que hicieron. Al final de la entrega de su trabajo algunos decían: gracias, me gustó mucho”, “gracias por venir”, “cuándo volverán a venir”, “me divertí y aprendí lo que no sabía de la enfermedad”, “voy a usar mi mascarilla si salgo a donde hay mucha gente”, “tengo que compartirle esto a mis hermanitos”.

Como Xilotl nos causa mucha satisfacción poder compartir este tipo de anécdotas ya que nos dejan muchos aprendizajes, además de poder visibilizar que en las comunidades es muy diferente la vida de la niñez y la adolescencia. Sabemos que es difícil romper con las ideas que retoman conforme a sus usos y costumbres en donde desfavorecen a la desigualdad de género; sin embargo, podemos ver que poco a poco conforme hemos ido trabajando con ellos, han mostrado un avance porque no solo los niños apoyan al trabajo que es considerado para los hombres sino también apoyan con las labores domésticas y viceversa. Apostamos por logran un cambio en donde niñas, niños y adolescentes puedan conocer y disfrutar sus derechos para que tengan un futuro sin discriminación de cualquier tipo y puedan ser un pilar para el fortalecimiento de sus comunidades.

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